
En las aulas se crean contextos sociales en los que se establecen formas de comunicación que pueden apoyar en mayor o menor medida la vinculación del lenguaje, gestos, etc., con el aprendizaje y consecuentemente al crecimiento personal de los alumnos.
El clima de clase es el contexto social inmediato en el que cobran sentido todas las actuaciones de profesores y alumnos que pueden facilitar o dificultar en gran medida los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Todo el tiempo de clase está impregnado de interacciones sociales entre alumnos y profesores, por lo que son la principal fuente de conflictos, pero también pueden ser la principal fuente de satisfacción. Deben ser cálidas, respetuosas y pro-sociales. Los profesores somos el eje central sobre el que gira la construcción del clima emocional puesto que generamos el sistema de trabajo, el tipo de relaciones humanas y los códigos básicos de interacción y comunicación en el aula.
La acción comunicativa representa un papel de suma importancia para todo docente, cabe destacar que, aunque el docente cumple muchas otras funciones dentro de alguna institución educativa, no debe obviar que es esencialmente un ser humano que participa directamente en el desarrollo humano de las nuevas generaciones, su misión es importante porque gracias a su función es posible la evolución de la especie humana.
La educación tiene como meta la transmisión de conocimientos de una generación a otra, es una verdad consabida; más, no obstante, el proceso de transmisión y actualización de conocimientos no es suficiente, ya que se necesita, además, capacidad de prever las futuras circunstancias de comunicación de los seres humanos entre sí y su entorno; es decir, el adecuado diálogo de los seres humanos entre sí y su entorno.
Debemos estar conscientes de que las innovaciones científicas y tecnológicas propias de la sociedad de la información repercuten directamente en diferentes ámbitos sociales y profesionales, siendo fundamentales en la educación. Puesto que la información y el conocimiento son los pilares fundamentales del sistema educativo cualquier innovación que repercuta en el modo de tratar la información, en los modos de acceder a ella, y en los medios para comunicarla incidirán necesariamente sobre los procesos educativos. Algunos factores que se pueden resaltar que impactan en los sistemas educativos serían: nuevos entornos de aprendizaje caracterizados por la flexibilidad, nuevas formas de estructuración de los contenidos, nuevas formas de trabajo nuevos roles para docentes y alumnos (nuevas formas de trabajo colaborativo). Estas transformaciones apuntan a sistemas educativos más flexibles, más pendientes de los sistemas de educación no formal e informal, entre los cuales los medios de comunicación de masas tienen un papel preponderante.
Dentro del proceso de comunicación en el aula la fuente es el lugar donde se origina la información, puede ser tanto el maestro como los alumnos, revistas científicas, páginas Web, libros, periódicos, radio, televisión. La comunicación es la clave para el contacto entre profesores y alumnos. En la medida en la que somos capaces de acercarnos al alumno (sus necesidades, su punto de partida) es más fácil su progreso. En esto tiene una parte de especial relevancia la habilidad para la comunicación, tanto la emisión como la sensibilidad para recibir los mensajes que nos emiten los alumnos. La comunicación, como herramienta del profesor, tiene distintas formas y momentos de darse en cada clase, distintas funciones y diferentes medios o canales.
La retroalimentación es de suma importancia en la comunicación, ya que es cuando verificamos si los alumnos aprendieron o se apropiaron del conocimiento, aunque durante el proceso tenemos señales de eso, como bostezos o sonrisas, resulta muy obvio decir que no basta con preguntarles - ¿comprendieron?, ¿tienen dudas? sino corroborarlo, mediante preguntas verbales, cuestionarios, dinámicas grupales, exposiciones, debates, etc.
Los signos o códigos son necesarios para que la comunicación ocurra de manera eficaz y que el mensaje se comprenda y no nada más sea captado, estos deben ser variados, tales como íconos, índices, símbolos, etc.
La comunicación interactiva haciendo uso de las nuevas tecnologías en el proceso educativo nos abre a los profesores la posibilidad de construir una pedagogía crítica y vinculada a diferentes áreas de conocimiento. Este tipo de comunicación promueve un clima de libre participación entre alumno-profesor y alumno-alumno.
Por otra parte en el proceso de comunicación ya sea verbal, escrita o tecnológica que emplee el profesor, se debe tomar en cuenta que sean de interés para el alumno y le proporcione la posibilidad de aprender de una manera atractiva, que no lo aburra o confunda. También los aspectos de gestos, posturas, voz, manejo del espacio son fundamentales para una buena comunicación entre profesores y alumnos.
La mediación en el aprendizaje sólo es posible cuando está claro ¿cómo aprende el que aprende? y ello supone identificar con qué capacidades, destrezas y habilidades aprende un aprendiz en una situación determinada.
Las interacciones en el aula están mediatizadas por el profesor, los alumnos, la asignatura, los medios y lo emocional, en ella se deben de crear las condiciones para el análisis, la reflexión y asimilación de conocimientos en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
La labor del docente es la de ser un buen mediador, que promueva en los estudiantes la tarea de apropiación y construcción de aprendizajes, haciendo uso de todos sus recursos personales, psicológicos y pedagógicos, contribuyendo a su formación integral.
Los profesores tenemos la labor de comunicar, de plantear los contenidos basados en la resolución de problemas sobre temas de interés de los alumnos, facilitando la creación de un adecuado clima social.
Por otra parte en el uso de la tecnología, los materiales seleccionados o diseñados por los docentes, deben contener pensamientos nuevos que ellos conocen, reflejar el conocimiento de las asignaturas que imparten, la creatividad que poseen, su experiencia afectiva; todos ellos incluidos que faciliten la transferencia del conocimiento como objetivo de aprendizaje.
Finalmente concluyo que la práctica educativa impone una inmensa responsabilidad de los profesores, que se reoriente nuestro quehacer cotidiano, que nuestra intervención sea en el sentido de apoyar y propiciar el aprendizaje de los alumnos, creando condiciones para aprender de manera significativa, utilizando formas de comunicación efectiva que generen un clima de clase que facilite la construcción de aprendizajes donde entremos en escena los profesores, los alumnos, los saberes y las TIC.
El clima de clase es el contexto social inmediato en el que cobran sentido todas las actuaciones de profesores y alumnos que pueden facilitar o dificultar en gran medida los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Todo el tiempo de clase está impregnado de interacciones sociales entre alumnos y profesores, por lo que son la principal fuente de conflictos, pero también pueden ser la principal fuente de satisfacción. Deben ser cálidas, respetuosas y pro-sociales. Los profesores somos el eje central sobre el que gira la construcción del clima emocional puesto que generamos el sistema de trabajo, el tipo de relaciones humanas y los códigos básicos de interacción y comunicación en el aula.
La acción comunicativa representa un papel de suma importancia para todo docente, cabe destacar que, aunque el docente cumple muchas otras funciones dentro de alguna institución educativa, no debe obviar que es esencialmente un ser humano que participa directamente en el desarrollo humano de las nuevas generaciones, su misión es importante porque gracias a su función es posible la evolución de la especie humana.
La educación tiene como meta la transmisión de conocimientos de una generación a otra, es una verdad consabida; más, no obstante, el proceso de transmisión y actualización de conocimientos no es suficiente, ya que se necesita, además, capacidad de prever las futuras circunstancias de comunicación de los seres humanos entre sí y su entorno; es decir, el adecuado diálogo de los seres humanos entre sí y su entorno.
Debemos estar conscientes de que las innovaciones científicas y tecnológicas propias de la sociedad de la información repercuten directamente en diferentes ámbitos sociales y profesionales, siendo fundamentales en la educación. Puesto que la información y el conocimiento son los pilares fundamentales del sistema educativo cualquier innovación que repercuta en el modo de tratar la información, en los modos de acceder a ella, y en los medios para comunicarla incidirán necesariamente sobre los procesos educativos. Algunos factores que se pueden resaltar que impactan en los sistemas educativos serían: nuevos entornos de aprendizaje caracterizados por la flexibilidad, nuevas formas de estructuración de los contenidos, nuevas formas de trabajo nuevos roles para docentes y alumnos (nuevas formas de trabajo colaborativo). Estas transformaciones apuntan a sistemas educativos más flexibles, más pendientes de los sistemas de educación no formal e informal, entre los cuales los medios de comunicación de masas tienen un papel preponderante.
Dentro del proceso de comunicación en el aula la fuente es el lugar donde se origina la información, puede ser tanto el maestro como los alumnos, revistas científicas, páginas Web, libros, periódicos, radio, televisión. La comunicación es la clave para el contacto entre profesores y alumnos. En la medida en la que somos capaces de acercarnos al alumno (sus necesidades, su punto de partida) es más fácil su progreso. En esto tiene una parte de especial relevancia la habilidad para la comunicación, tanto la emisión como la sensibilidad para recibir los mensajes que nos emiten los alumnos. La comunicación, como herramienta del profesor, tiene distintas formas y momentos de darse en cada clase, distintas funciones y diferentes medios o canales.
La retroalimentación es de suma importancia en la comunicación, ya que es cuando verificamos si los alumnos aprendieron o se apropiaron del conocimiento, aunque durante el proceso tenemos señales de eso, como bostezos o sonrisas, resulta muy obvio decir que no basta con preguntarles - ¿comprendieron?, ¿tienen dudas? sino corroborarlo, mediante preguntas verbales, cuestionarios, dinámicas grupales, exposiciones, debates, etc.
Los signos o códigos son necesarios para que la comunicación ocurra de manera eficaz y que el mensaje se comprenda y no nada más sea captado, estos deben ser variados, tales como íconos, índices, símbolos, etc.
La comunicación interactiva haciendo uso de las nuevas tecnologías en el proceso educativo nos abre a los profesores la posibilidad de construir una pedagogía crítica y vinculada a diferentes áreas de conocimiento. Este tipo de comunicación promueve un clima de libre participación entre alumno-profesor y alumno-alumno.
Por otra parte en el proceso de comunicación ya sea verbal, escrita o tecnológica que emplee el profesor, se debe tomar en cuenta que sean de interés para el alumno y le proporcione la posibilidad de aprender de una manera atractiva, que no lo aburra o confunda. También los aspectos de gestos, posturas, voz, manejo del espacio son fundamentales para una buena comunicación entre profesores y alumnos.
La mediación en el aprendizaje sólo es posible cuando está claro ¿cómo aprende el que aprende? y ello supone identificar con qué capacidades, destrezas y habilidades aprende un aprendiz en una situación determinada.
Las interacciones en el aula están mediatizadas por el profesor, los alumnos, la asignatura, los medios y lo emocional, en ella se deben de crear las condiciones para el análisis, la reflexión y asimilación de conocimientos en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
La labor del docente es la de ser un buen mediador, que promueva en los estudiantes la tarea de apropiación y construcción de aprendizajes, haciendo uso de todos sus recursos personales, psicológicos y pedagógicos, contribuyendo a su formación integral.
Los profesores tenemos la labor de comunicar, de plantear los contenidos basados en la resolución de problemas sobre temas de interés de los alumnos, facilitando la creación de un adecuado clima social.
Por otra parte en el uso de la tecnología, los materiales seleccionados o diseñados por los docentes, deben contener pensamientos nuevos que ellos conocen, reflejar el conocimiento de las asignaturas que imparten, la creatividad que poseen, su experiencia afectiva; todos ellos incluidos que faciliten la transferencia del conocimiento como objetivo de aprendizaje.
Finalmente concluyo que la práctica educativa impone una inmensa responsabilidad de los profesores, que se reoriente nuestro quehacer cotidiano, que nuestra intervención sea en el sentido de apoyar y propiciar el aprendizaje de los alumnos, creando condiciones para aprender de manera significativa, utilizando formas de comunicación efectiva que generen un clima de clase que facilite la construcción de aprendizajes donde entremos en escena los profesores, los alumnos, los saberes y las TIC.

No hay comentarios:
Publicar un comentario